Adolfo Rubinstein
Resumen
Este artÌculo describe el impacto sanitario en Argentina y algunos paÌses de lationamÈrica, de tres enfermedades transmisibles: tuberculosis, infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y enfermedad de Chagas o tripanosomiasis americana. Utilizando como ejemplo los resultados de una evaluación de la costo-efectividad de distintas intervenciones para reducir la carga de enfermedad cardiovascular en la Ciudad de Buenos Aires, el autor tambiÈn reflexiona sobre las mejores formas de asignar recursos para las diferentes intervenciones sanitarias y explica sucintamente la taxonomÌa de los diferentes tipos de evaluaciones económicas en salud. Texto completo.
Rubisntein A. DefiniciÛn de prioridades para la implementaciÛn de intervenciones sanitarias: enfermedades transmisibles (˙ltima entrega). Evid. actual. Pract. Ambul; 10(6):162-165, Nov-dic.2007.
Departamento de Salud Pública del Instituto Universitario Hospital Italiano de Buenos Aires (IUHI)
martes, 9 de noviembre de 2010
Definición de prioridades para la implementación de intervenciones sanitarias: enfermedades transmisibles
Años de vida asociados a discapacidad y carga de enfermedad
Adolfo Rubinstein
Resumen
Este artÌculo describe la importancia de la evaluación del impacto de las enfermedades y las injurias más allá de las clásicas mediciones de mortalidad; el significado y la utilidad de lo años de vida ajustados por discapacidad y los principales resultados del estudio de Carga Global de Enfermedad, que mostró un gran impacto de las enfermedades no transmisibles tanto en los paÌses altos ingresos como en los de medianos-bajos ingresos. Texto completo.
Rubinstein A. AÒos de vida ajustados a discapacidad y carga global de enfermedad. Evid. actual. pr·ct. ambul; 10(3): 65-66, may-jun.2007.
Resumen
Este artÌculo describe la importancia de la evaluación del impacto de las enfermedades y las injurias más allá de las clásicas mediciones de mortalidad; el significado y la utilidad de lo años de vida ajustados por discapacidad y los principales resultados del estudio de Carga Global de Enfermedad, que mostró un gran impacto de las enfermedades no transmisibles tanto en los paÌses altos ingresos como en los de medianos-bajos ingresos. Texto completo.
Rubinstein A. AÒos de vida ajustados a discapacidad y carga global de enfermedad. Evid. actual. pr·ct. ambul; 10(3): 65-66, may-jun.2007.
Salud materno infantil y enfermedades no comunicables
Adolfo Rubinstein
Resumen
Este artÌculo describe algunas de las principales causas evitables que producen la mayor carga de enfermedad en Argentina y que debieran formar parte de cualquier estrategia de priorización de intervenciones sanitarias: los problemas de salud materno-infantiles, las enfermedades "no comunicables" (cardiovasculares y cáncer) y las injurias. Texto completo.
Rubinstein A. Carga de enfermedad en Argentina I. Salud materno-infantil y enfermedades no comunicables. Evid. actual. pr·ct. ambul; 10(5): 130-132, Sept-Oct.2007.
Resumen
Este artÌculo describe algunas de las principales causas evitables que producen la mayor carga de enfermedad en Argentina y que debieran formar parte de cualquier estrategia de priorización de intervenciones sanitarias: los problemas de salud materno-infantiles, las enfermedades "no comunicables" (cardiovasculares y cáncer) y las injurias. Texto completo.
Rubinstein A. Carga de enfermedad en Argentina I. Salud materno-infantil y enfermedades no comunicables. Evid. actual. pr·ct. ambul; 10(5): 130-132, Sept-Oct.2007.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Definiciones y conceptos en estadísticas de salud
Consejos para la prevención de enfermedades transmitidas por alimentos
Enviados por la Licenciada Natalia Bonvini
Se deben lavar y enjuagar bien las manos antes y después de manipular cualquier alimento.
Se deben lavar y enjuagar bien las manos después de usar el baño, cambiar pañales.
Se deben lavar y enjuagar bien las manos luego de tener contacto con animales.
Se deben lavar todos los utensilios y tablas para cortar con agua caliente y jabón después de preparar cada alimento y antes de pasar al siguiente alimento.
Si las manos tienen cortaduras o llagas, se debe usar guantes.
Se debe evitar la contaminación entre diferentes alimentos, separando la carne, las aves de corral y las comidas de mar de otros productos y siempre lavar las manos, utensilios y tablas para cortar después de tener contacto con estos productos.
Se recomienda cocinar a temperaturas adecuadas. Cocinar los huevos hasta que la clara y la yema endurezcan. El pescado debe ser opaco y sus escamas deben salir con facilidad. Las carnes rojas y las aves de corral deben alcanzar una temperatura interna entre 160º y 180º, respectivamente. Los alimentos sobrantes deben recalentarse completamente a una temperatura de por lo menos (74º C)165º Fahrenheit.
Se debe refrigerar la carne lo más pronto posible y congelar las aves si no se van a utilizar en 1 ó 2 días. Los alimentos sobrantes deben refrigerarse durante las dos horas siguientes. Los alimentos se deben mantener siempre congelados hasta que estén listos para su preparación.
Los alimentos también se pueden contaminar antes de comprarlos. Se debe tener cuidado y no consumir alimentos vencidos ni empacados con el sello roto, latas que presenten abultamientos ni alimentos que tengan un olor o sabor raro.
Los alimentos envasados en casa se deben preparar en las mejores condiciones de higiene y con extrema precaución, ya que son la causa más común de botulismo.
Se deben lavar y enjuagar bien las manos antes y después de manipular cualquier alimento.
Se deben lavar y enjuagar bien las manos después de usar el baño, cambiar pañales.
Se deben lavar y enjuagar bien las manos luego de tener contacto con animales.
Se deben lavar todos los utensilios y tablas para cortar con agua caliente y jabón después de preparar cada alimento y antes de pasar al siguiente alimento.
Si las manos tienen cortaduras o llagas, se debe usar guantes.
Se debe evitar la contaminación entre diferentes alimentos, separando la carne, las aves de corral y las comidas de mar de otros productos y siempre lavar las manos, utensilios y tablas para cortar después de tener contacto con estos productos.
Se recomienda cocinar a temperaturas adecuadas. Cocinar los huevos hasta que la clara y la yema endurezcan. El pescado debe ser opaco y sus escamas deben salir con facilidad. Las carnes rojas y las aves de corral deben alcanzar una temperatura interna entre 160º y 180º, respectivamente. Los alimentos sobrantes deben recalentarse completamente a una temperatura de por lo menos (74º C)165º Fahrenheit.
Se debe refrigerar la carne lo más pronto posible y congelar las aves si no se van a utilizar en 1 ó 2 días. Los alimentos sobrantes deben refrigerarse durante las dos horas siguientes. Los alimentos se deben mantener siempre congelados hasta que estén listos para su preparación.
Los alimentos también se pueden contaminar antes de comprarlos. Se debe tener cuidado y no consumir alimentos vencidos ni empacados con el sello roto, latas que presenten abultamientos ni alimentos que tengan un olor o sabor raro.
Los alimentos envasados en casa se deben preparar en las mejores condiciones de higiene y con extrema precaución, ya que son la causa más común de botulismo.
Las enfermedades crónicas (I y II)
Andrea Beratarrechea
Resumen
En esta actualización se abordan las Enfermedades Crónicas, entendidas como aquellas entidades que presentan un curso prolongado y una lenta progresión, con posibilidad de ausencia de síntomas en su inicio y posibilidad de prevención y/o control. En esta primera entrega la autora desglosa sus principales determinantes, entre ellos, la urbanización, la globalización y los cambios ambientales; sus características epidemiológicas; los factores de riesgo asociados; el impacto económico aparejado; y las respuestas políticas adoptadas para hacerles frente, ejemplificadas en algunos programas implementados con cierto éxito. Texto completo.
En la egunda entrega la autora describe algunas falencias del actual sistema de salud en cuanto a la atención de esta problemática, dadas por su carencia de acceso a grandes grupos poblacionales, fragmentación, desorganización y reactividad hacia la atención de la enfermedad aguda; y desglosa una propuesta de cambio, enmarcada en el modelo de cuidado crónico, en donde se contemplan cambios organizacionales en el sistema de salud, la utilización de recursos comunitarios, la educación para el auto-cuidado de los pacientes, el re-diseño de la forma de atención y sistemas de información clínica, así como las intervenciones orientadas a mejorar el conocimiento y el desempeño de los profesionales de la salud. Texto completo.
Resumen
En esta actualización se abordan las Enfermedades Crónicas, entendidas como aquellas entidades que presentan un curso prolongado y una lenta progresión, con posibilidad de ausencia de síntomas en su inicio y posibilidad de prevención y/o control. En esta primera entrega la autora desglosa sus principales determinantes, entre ellos, la urbanización, la globalización y los cambios ambientales; sus características epidemiológicas; los factores de riesgo asociados; el impacto económico aparejado; y las respuestas políticas adoptadas para hacerles frente, ejemplificadas en algunos programas implementados con cierto éxito. Texto completo.
En la egunda entrega la autora describe algunas falencias del actual sistema de salud en cuanto a la atención de esta problemática, dadas por su carencia de acceso a grandes grupos poblacionales, fragmentación, desorganización y reactividad hacia la atención de la enfermedad aguda; y desglosa una propuesta de cambio, enmarcada en el modelo de cuidado crónico, en donde se contemplan cambios organizacionales en el sistema de salud, la utilización de recursos comunitarios, la educación para el auto-cuidado de los pacientes, el re-diseño de la forma de atención y sistemas de información clínica, así como las intervenciones orientadas a mejorar el conocimiento y el desempeño de los profesionales de la salud. Texto completo.
LA TRANSICIÓN EPIDEMIOLÓGICA EN LA ARGENTINA
Susana Isabel Curto, Yola Verhasselt y Rolando Boffi
Texto completo.
Texto completo.
Accidentes de tráfico: un problema de salud a la espera de una respuesta sanitaria
viernes, 5 de noviembre de 2010
Perfil de la Salud Ambiental de la Niñez en Argentina
Autores: Ministerio de Salud de la Argentina, Sociedad Argentina de Pediatría, Asociación Argentina de Médicos por el Medio Ambiente (AAMMA) Canadian Institute of Child Health (CICH). Trabajo coordinado en Argentina por la Asociación Argentina de Médicos por el Medio Ambiente, AAMMA. 2007
Resumen
El Perfil SANA aporta una mirada sobre los conocimientos y la posible relación entre el niño y el ambiente que lo rodea. La información que presentada de esta manera brinda una base para que los investigadores, los responsables de la toma de decisiones, la industria, la comunidad en general y los individuos tengan una herramienta que les permita identificar situaciones de peligro y desarrollar acciones para proteger mejor a los niños de los peligros ambientales. El Perfil SANA opera bajo la premisa de que el conocimiento y la comprensión preceden a la acción. Una vez que se reconoce y se entiende el problema, éste puede ser corregido. Texto completo.
Resumen
El Perfil SANA aporta una mirada sobre los conocimientos y la posible relación entre el niño y el ambiente que lo rodea. La información que presentada de esta manera brinda una base para que los investigadores, los responsables de la toma de decisiones, la industria, la comunidad en general y los individuos tengan una herramienta que les permita identificar situaciones de peligro y desarrollar acciones para proteger mejor a los niños de los peligros ambientales. El Perfil SANA opera bajo la premisa de que el conocimiento y la comprensión preceden a la acción. Una vez que se reconoce y se entiende el problema, éste puede ser corregido. Texto completo.
domingo, 26 de septiembre de 2010
Comparación de planes sociales de Argentina y Brasil (primera parte)
Guadalupe Albaca, Sofía Plou, Lucila Schilliro y Soledad Valeiras
Introducción
A lo largo de la historia la concepción de Argentina ha ido mutando; desde considerarse el “granero del mundo” a principios del siglo XX a la situación de emergencia actual, invadidos por la pobreza e indigencia. Indicando a la pobreza, no sólo como la falta de recursos económicos sino como un conjunto de falencias que involucran la educación, la desocupación, la falta de valores, el desinterés por el otro y por progresar y la carencia de herramientas otorgadas por el Estado que brindaría la posibilidad de desarrollar al máximo las aptitudes de cada ciudadano.
Este deterioro progresivo que fuimos atravesando a lo largo de tantos años, contribuyó al detrimento en lo que respecta a la salud y continúa haciéndolo en la actualidad. Como es bien sabido, la SALUD, según la definición que la OMS hace del término, es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. En la Argentina estamos inundados de circunstancias adversas que contribuyen al debilitamiento de la salud. La falta de recursos y el desempleo obliga a grandes masas poblacionales a residir en viviendas inadecuadas, en condiciones de hacinamiento y falta de higiene, sin servicios de agua potable ni cloacas, con falta de acceso a los centros de salud y a una obra social. Los niños quedan marginados y excluidos del sistema, sin posibilidad de recibir educación ya que desde edades muy tempranas salen a mendigar o a trabajar para contribuir monetariamente con el escaso ingreso familiar; de esta manera resultan explotados y con imposibilidad de cumplir con su rol de niños. Por último, pero no menos importante, el impedimento de una alimentación adecuada disminuye la inmunidad aumentando la vulnerabilidad al padecimiento de ciertas enfermedades y una alteración del desarrollo físico e intelectual que conllevan a una reducción de la productividad.
Para hacer frente a estas realidades, el Estado se ha encargado desde hace ya muchos años de crear diferentes planes sociales con el objetivo de erradicar o minimizar los porcentajes de pobreza en el país. De esta manera se estaría contribuyendo a una mejora en el campo de la salud.
Objetivos
A lo largo de este trabajo vamos a realizar un análisis exhaustivo de diferentes planes sociales implementados en Argentina, creados con la finalidad de encarar y de alguna manera solucionar la problemática social. De este modo, pretendemos estudiar cómo éstos han ido evolucionando a través de los años, y establecer analogías y diferencias con planes aplicados en Brasil para combatir la pobreza. Elegimos Brasil ya que se trata de un país Latinoamericano con características similares a la Argentina.
Sin embargo, luego de haber realizado una búsqueda y análisis de los planes que se han aplicado en nuestro país consideramos que estas intervenciones que involucran inversiones hechas por el Estado, no arrojan resultados tangibles.
Historia
Nada resulta más elocuente para definir la nueva problemática social que remontarse al proceso iniciado en la década del ’40, demostrativo de una importante integración social, el pleno empleo, la equitativa distribución de los ingresos y la generalidad de los servicios básicos para las mayorías. Hubo entonces oportunidades de movilidad social y niveles de consumo elevados para gran parte de la población en lo que configuró un Estado de Bienestar.
Pero a mediados de los ’70, la crisis del industrialismo sustitutivo y el profundo cambio tecnológico, redujo los niveles de empleo, a lo que se agregó la implementación de un ajuste estructural, en el marco de procesos de globalización financiera, productiva y comunicacional, que dieron origen a un nuevo modelo económico. Modelo que termina de configurarse en la década de los ’90, cuando se da lugar a una forma diferente de articular el Estado y la sociedad, que deriva rápidamente en la vulnerabilidad y la exclusión de amplios sectores.
Fue en esta década, más específicamente en 1996, cuando Argentina creó los primeros planes de empleo, Programa Trabajar I, un subsidio que tenía una duración de entre 3 y 6 meses. Al año siguiente se creó el plan provincial Plan Barrios Bonaerenses y el resto de las provincias siguieron pasos similares. Eran programas que se distribuían a través de los intendentes y punteros del PJ. Funcionaban con la lógica de la escasez, la de los pocos recursos para hacer frente a muchas necesidades. Accedían a los mismos los que conocían a un puntero o tenían cercanía con la estructura del Estado.
Quienes quedaban fuera de este círculo, ya se por carecer de contactos o por rechazar el clientelismo, podían esperar sentados. De esta tensión entre los desocupados sin filiación política y el aparato PJ, y de la decisión de algunos militantes de izquierda de organizar a los desocupados, nacieron las agrupaciones piqueteras del conurbano. Reclamaban no sólo planes, sino trabajo genuino, salud pública y educación.
Durante el período presidencial de Fernando De la Rua la cantidad de subsidios bajó drásticamente y este recorte profundizó la protesta social.
Bajo la gestión de la Alianza se resolvió no distribuir los subsidios exclusivamente a través de los intendentes, sino también de manera directa a los vecinos que se organizaran e inscribieran en una ONG.
El gran salto llegaría luego del estallido del 19 y 20 de diciembre del 2001, cuando luego de grandes manifestaciones, los programas de empleo se universalizaron.
El plan Jefas y Jefes de Hogar, esbozado en enero del 2002 durante la fugaz presidencia de Adolfo Rodríguez Saá y creado finalmente por Eduardo Duhalde, se extendió a dos millones de beneficiarios con un criterio de asignación universal. Para conseguirlo, ya no fue necesario pertenecer a determinado partido u organización –al menos no en teoría– sino reunir tres condiciones: no tener trabajo, ser jefe de hogar y tener chicos en edad escolar.
Tras la asunción de Kirchner, el Gobierno tomó un reclamo planteado desde las organizaciones para impulsar emprendimientos productivos y se otorgaron subsidios e iniciaron algunos proyectos de autoconstrucción de viviendas.
Los rasgos más sobresalientes de esta nueva problemática es el carácter estructural del desempleo, un alto grado de desigualdad y nuevas formas de pobreza. Se comienza a determinar la aparición de grandes bolsones de personas que están por debajo de la línea de pobreza e indigencia, la mayoría de las cuales se ubican en villas, asentamientos y barrios precarios de los grandes conurbanos, muchas personas sin techo y nuevos pobres que no satisfacen sus necesidades básicas en relación con la vivienda, sanidad, educación, nutrición y con menores ingresos.
A ello se agregan las tasas de desocupación, la maternidad precoz, la deserción escolar y la exclusión, situación localizada con mayor severidad en los niños, que al pertenecer a hogares pobres, muestran grandes deficiencias, en gran parte irreversibles, que afectan su desarrollo psíquico y físico, tanto en el presente como en el futuro.
Atención de la salud para los pobres en América Latina.
La falta de acceso de los pobres a la atención de la salud es parte de la enorme deuda social que se ha acumulado por generaciones en los países de América Latina. Las múltiples crisis económicas agravaron esa deuda al sumergir a más gente en la pobreza y limitar al mismo tiempo, los recursos a disposición de los sectores sociales. La situación parece ser un círculo vicioso: los problemas económicos persistentes causan una escasez de servicios que afectan adversamente la salud de la población, pero los países necesitan una población sana para poder participar en el desarrollo económico y social. La salud es no solo un producto derivado del desarrollo sino un requisito esencial sin el cual la población no puede llevar una vida normal, mucho menos trabajar y producir en la debida forma. En consecuencia, se debe considerar como un objetivo prioritario que se aborda por medio de políticas concretas y exige voluntad política por arte de los países.
Una clave para resolver ese dilema está en aprender a hacer más con los recursos disponibles. También se insta a los países de América Latina a compartir experiencias en ese campo porque, si bien existen marcadas diferencias entre sus respectivas sociedades dada la diversidad de sus condiciones histórica, herencia cultural y sistemas políticos y económicos, muchas de las cuestiones básicas que deben abordar –como la forma de mejorar el acceso, incrementar la eficiencia y garantizar la igualdad- son idénticas, y las respuestas acertadas en un lugar pueden ser instructivas en otro.
Brasil combate la pobreza
No es un país pobre pero sí un país con muchos pobres: casi el 30% de la población sufre necesidades en Brasil. También es uno de los países más desiguales del mundo. Sin embargo, en reducción de la pobreza, Brasil hizo en 4 años lo que le tomó 15 al resto de América Latina, implementando una política social innovadora, urbanización de los barrios pobres, movilidad en el mercado del trabajo y universalización de la educación. Estas políticas establecen como prioridad el descenso de la desigualdad; el ingreso del 10% más pobre subió un 50%, mientras que el ingreso del 10% más rico subió un 7% en los últimos 5 años.
La lucha contra la pobreza que se efectuó en Brasil no solo requiere de la política social, sino también de la implementación de una macroeconomía ordenada, con un crecimiento moderado en un contexto de baja inflación. Se propusieron lograrlo mediante la ampliación en el volumen de trabajo y aplicación de políticas que aumenten la participación en el ingreso de los más pobres. Esto lo consiguieron con el plan social más grande del mundo: Bolsa Familia. El mismo implica transferencias monetarias en efectivo sin condiciones a familias en situación de extrema pobreza (60 reales para quienes no tienen ingreso) y transferencia de 20 reales más por hijo hasta un máximo de 3, a condición de escolarización, vacunas y chequeos prenatales. Al contrario de lo que se pensaría, los beneficiarios tienen una más alta participación en el mercado del trabajo que los no beneficiarios. Los programas de renta mínima como el Bolsa Familia tienen mucho mayor impacto en los sitios donde la pobreza es extrema y el mercado laboral muy débil.
La segunda forma de atacar la exclusión es la urbanización de los barrios más humildes mediante el plan Favela Barrio, abandonando la idea de erradicación. Su principal objetivo es la implantación de mejoras urbanísticas, incluyendo las obras de infraestructura urbana, la accesibilidad y la creación de equipamientos urbanos, con la finalidad de obtener resultados sociales, a través de la integración y transformación de la favela en barrio. El programa constituye el mejor ejemplo de la integración efectiva de intervenciones urbanas integradas de infraestructura y de servicios sociales, con una elevada participación comunitaria. Su dimensión, así como sus impactos urbanos en la pobreza y en la ciudad, son visibles y elocuentes. Quizás su mayor contribución haya sido la de demostrar las posibilidades y los beneficios de una intervención urbana bien ejecutada que además ha logrado una escala social y política que trasciende ampliamente las metas que sus modestos comienzos pudieron haber previsto.
En Brasil, los barrios subnormales presentan dos formas tradicionales de acuerdo con su origen, localización y mecanismos de propiedad. Por un lado están las favelas, que son resultado de la invasión de tierras públicas o privadas, por lo general localizadas cerca de las zonas centrales de la ciudad y sobre las cuales los habitantes no poseen títulos de propiedad. Por otro lado están los loteos irregulares que resultan de la división formal pero ilegal de los terrenos localizados en áreas periféricas y sobre los cuáles los habitantes pueden poseer documentos de compra y venta, si bien no tienen acceso al título de propiedad debido al carácter irregular del loteo.
Río de Janeiro, con casi 6 millones de habitantes, exhibe rasgos urbanos típicos de las ciudades duales de los países en desarrollo, agravada por su topografía accidentada, que ha favorecido la proximidad y la convivencia de los barrios ricos y pobres. La ciudad formal creció y se desarrolló en los valles localizados entre las colinas que definen la topografía del lugar, y también a lo largo de la costa. Paralelamente, la ciudad informal, la de las invasiones de tierras, los loteos irregulares y las favelas, creció por las laderas de esas mismas colinas, empujada por la inmigración de la población del interior y de otros estados que busca empleo en la gran ciudad.
En 1995, año de inicio del programa Favela-Barrio, se estimaba que en la ciudad había más de 800 favelas, con aproximadamente un millón de habitantes, y cerca de 600 loteos irregulares con una población de unas 400.000 personas. Ello indica que casi el 25% de la población urbana de Río de Janeiro vivía en favelas o en loteos irregulares en el momento en que comenzó el programa.
Las principales acciones para integrar las áreas de favela al tejido urbano de la ciudad formal, son:
· Complementar o construir la estructura urbana principal;
· Ofrecer condiciones ambientales que permitan la lectura de la favela como un barrio de la ciudad;
· Introducir los valores urbanísticos de la ciudad formal para su identificación como barrio: calles, plazas, mobiliario y servicios públicos; fuera de la naturalización de la violencia que se vive en las favelas, es notable el esfuerzo que se está haciendo para llevar el estado, los servicios, los derechos y la infraestructura básica a las favelas.
· Consolidar la inserción de las favelas en el proceso de planeamiento de la ciudad;
· Implantar acciones de carácter social, construyendo jardines de infantes, incentivando programas de generación e incremento de renta y capacitación profesional, actividades deportivas, culturales y recreativas;
· Promover la regularización urbanística y el otorgamiento de títulos de propiedad de los terrenos.
Otro hecho importante es que las transformaciones urbanísticas y arquitectónicas están acompañadas por una acción de contenido social que permanece en la favela. El primer elemento significativo de estas transformaciones es el Puesto de Orientación Urbanística y Social (POUSO), donde la Alcaldía está representada por un arquitecto y un asistente social, y cuenta con la colaboración de agentes comunitarios para orientar a los habitantes en las posibles intervenciones en los espacios públicos y privados. El segundo, es la creación de centros de formación profesional para artesanos y técnicos, y tele-aulas para la educación a distancia de jóvenes y adultos, como una forma de generar empleos en la favela, ambos coordinados por la Secretaría Municipal de Trabajo. El tercero, es el apoyo a la formación de cooperativas y locales para organizar el sector comercial de la comunidad. Con la regularización y titulación de la propiedad de los terrenos y la disponibilidad de infraestructuras, la favela dispone de servicios públicos que la identifican como ciudad "formal": educación, salud, deporte, saneamiento básico, recolección de basuras, teléfono, correos, agua, gas, etc.
Aspectos positivos del plan Favela- Barrio
Bolivia: Plan de desarrollo para combatir la pobreza.
El gobierno boliviano presentó, en el 2006, un plan de desarrollo nacional denominado “Bolivia digna, soberana, productiva y democrática” que pretende atender las urgencias sociales y comenzar la erradicación de la pobreza y de toda forma de exclusión y marginación. Los pilares de este plan quinquenal son la estabilidad macroeconómica y la adopción de políticas institucionales en salud, educación, desarrollo, infraestructura y política exterior de estado. La matriz productiva estará integrada por los hidrocarburos, la minería y la biodiversidad. Los datos oficiales indican que el 67,30% de los bolivianos son pobres y la pobreza extrema es del 35%. El plan propone entonces que en el primer quinquenio la pobreza extrema se reduzca a un 27% para el 2011; crear 90.000 empleos al año; reducir la tasa de desempleo de 8.4 a 4%; construir 100.000 “soluciones habitacionales”.
La estrategia para el combate de la pobreza, según el documento presentado, contempla el programa Comunidades en acción, con una intervención masiva, integral, sostenida en salud, vivienda, agua potable y apoyo a la producción en municipios de pobreza extrema.
Para zonas urbanas habrá un programa de Reciprocidad y Solidaridad, así como programas para jóvenes: Mi primer empleo y Mi empresa, para fomento al desarrollo de iniciativas productivas; y Bolivia sin hambre, con subsidios para desayunos y almuerzos escolares.
Se planea instaurar el Seguro universal de salud y un programa de Desnutrición Cero. Un nuevo pacto social para la refundación de la educación pública, la reforma de la educación superior; la alfabetización, mediante el programa Yo sí puedo.
El plan prevé una inversión pública en el primer quinquenio de 6 mil 883 millones de dólares y 5 mil 839 millones de dólares de inversión privada, fundamentalmente en minería, hidrocarburos e industria manufacturera.
El ministro de Planificación para el Desarrollo explicó que el primero de los apartados "Construyendo el Futuro" da cuenta de la nueva concepción del desarrollo boliviano, del país que se proponen construir y de la estrategia para conseguirlo. El segundo capítulo está referido a "Bolivia Democrática", enfocado a la construcción del poder social territorializado. El tercer apartado corresponde a "Bolivia Digna", contiene la propuesta de desarrollo social e implica la resignificación de la concepción de la protección social con la incorporación de activos y el acceso irrestricto a los servicios sociales. El cuarto capítulo "Bolivia Productiva" tiene el propósito de puntualizar la conformación de la matriz productiva integrada por la transformación de los recursos naturales en los sectores estratégicos -en los cuales interviene el Estado como productor- y la revolución de la producción diversificada e integrada, basada en el trabajo y el conocimiento en los sectores generadores de empleo e ingresos; complementados por la vinculación y articulación productiva de las comunicaciones y el transporte, además de los servicios de financiamiento e innovación tecnológica. El quinto apartado "Bolivia Soberana", es complementario al anterior, pues está referido al cambio en la orientación de las relaciones internacionales y las relaciones económicas externas, en concordancia con los cambios previstos en los sectores productivos. El sexto apartado está referido a los elementos determinantes de la sostenibilidad macroeconómica y sus proyecciones, los cuales inciden en las condiciones institucionales y políticas de largo plazo. Mientras que el séptimo capítulo está referido a la Configuración del desarrollo nacional sobre las necesidades insatisfechas en los municipios, a nivel nacional y la distribución territorial de proyectos.
Argentina, hoy.
El programa Asignación Universal por Hijo, decretado el 29 de octubre de 2009 por la presidente Cristina Fernández de Kirchner, beneficia a trabajadores informales, desocupados y servicio doméstico que tengan hijos menores de 18 años. La Anses confirmó que, hasta el momento, un millón de personas cobró la Asignación universal por hijo en todo el país.
Los requisitos que se deben cumplir para percibir la Asignación Universal por Hijo son los siguientes:
| AMBOS PADRES O MAYORES A CARGO (tutor, guardador, curador o pariente por consanguinidad hasta 3er grado) | DEL TITULAR | DEL MENOR | DEL DISCAPACITADO |
| · Desocupados · Trabajadores no registrados que perciban una suma de dinero menor o igual al Salario Mínimo, Vital y Móvil · Trabajadores del Servicio Doméstico que perciban una suma de dinero menor o igual al Salario Mínimo, Vital y Móvil · Monotributistas Sociales | · Tener DNI · Residir en el país · Ser Argentino nativo o naturalizado o con residencia legal en el país mínima de 3 años · Figurar en la base de personas de la ANSES · Que sus hijos figuren en la base de personas de la ANSES | · Tener menos de 18 años de edad · Ser hijo matrimonial o extramatrimonial, adoptado o estar bajo guarda, tutela, o estar a cargo de un pariente por consanguinidad hasta 3er grado (abuelo, tío, hermano) · Ser soltero · Tener DNI · Residir en el país · Ser Argentino nativo o naturalizado o con residencia legal en el país mínima de 3 años · Figurar en la base de personas de la ANSES relacionado con quien lo tiene a cargo | · Contar con autorización por discapacidad vigente emitida emitida por ANSES · Cualquiera fuera su edad · Ser hijo matrimonial o extramatrimonial, adoptado o estar bajo guarda, tutela, o curatela, o estar a cargo de un pariente por consanguinidad hasta 3er grado (abuelo, tío, hermano) · Ser soltero, divorciado, separado legalmente o viudo · Tener DNI · Residir en el país · Ser Argentino nativo o naturalizado o con residencia legal en el país mínima de 3 años · Figurar en la base de personas de la ANSES relacionado con quien lo tiene a cargo |
El plan lo pueden cobrar los desocupados, trabajadores no registrados (que ganen menos o igual al monto del Salario Mínimo, Vital y Móvil), trabajadores del servicio doméstico (que ganen menos o igual al monto del salario mínimo, vital y móvil) y monotributistas sociales.
Solo se pagará a uno solo de los padres (privilegiando a la madre), tutor, curador o pariente por consanguinidad hasta el tercer grado, por cada menor, hasta un máximo de 5, de dieciocho años que se encuentre a su cargo o sin límite de edad cuando se trate de un discapacitado. Los hijos deben ser argentinos nativos o tener al menos tres años de residencia en el país, ser menores de 18 años (o discapacitados sin límite de edad). Se debe acreditar el vínculo entre ambos mediante la presentación de la partida de nacimiento. En los casos de guardas/tutelas y curatelas, los testimonios judiciales pertinentes. En los casos de parientes por consanguinidad se requiere una información Sumaria Judicial de la que surjan: el parentesco, la convivencia con el menor o persona discapacitada, que se encuentre a su cargo, que no exista guardador/tutor o curador designado judicialmente y la fecha de inicio de la relación.
Para cobrar esta asignación anualmente se deberá presentar el certificado de cumplimiento del plan de vacunación obligatorio hasta los cuatro años de edad del hijo. Además, a partir de los cinco años del niño, también se deberá presentar el certificado de asistencia escolar a establecimientos educativos públicos del año anterior. Si no se cumplen estos requisitos, se pierde el derecho al cobro de esta asignación.
Se pagaran $180 por mes, por hijo (máximo 5) de la siguiente forma: $144 (80%) se percibirá directamente y los $36 (20%) restantes se depositarán en una cuenta a nombre del titular. Ese dinero sólo podrá ser retirado una vez al año, cuando demuestre que el niño concurrió a la escuela durante el ciclo escolar y cumplió con el plan de vacunación. Por Hijo con Discapacidad el monto de la prestación es de $720 por mes: $576 (80%) en diciembre y los restantes $144 (20%) se podrán cobrar en marzo. No existe fecha límite para registrarse.
Aspectos positivos de las Asignaciones Universales por Hijo
Luego de la exposición de las características del plan vigente en Argentina para la lucha contra la pobreza, podemos destacar los siguientes aspectos positivos:
· La asignación fue implementada por la ANSES en tiempo record: se le pagó a un millón de familias en menos de diez días.
· Bajo margen de error: de 2.700.00 liquidaciones realizadas solo hubo reclamo de 177, representando un error de 0,006 por mil.
· Se asegura el cumplimiento con el plan de vacunación nacional hasta los 4 años y con la asistencia escolar a partir de los 5 años mediante la retención del 20% mensual, que solo podrá ser cobrado al finalizar el año al presentar los certificados correspondientes.
· Hay un límite de 5 hijos establecido para el cobro del plan.
Tabaquismo
El Dr Javier Saimovici nos acercó el texto del Convenio Marco de la Organización Mundial de la Salud para el Control del Tabaco.
viernes, 20 de agosto de 2010
Mortalidad materna
Mortalidad materna en Argentina: influencia de los servicios de salud. Evid. actual. pract. ambul. 2005;8:146.
Las tres demoras que contribuyen a la mortalidad materna. Evid pract ambul. 2005;8:143-145.
Resumidos por Sergio Terrasa y Nanci Giraudo y de: Ramos S, Romero M, Karolinski A, Mercer R, Insua I, del Río Fortuna C editores. Para que cada muerte materna importe. Pag. 81-101. 2004, CEDES. ISBN: 950-9572-25-X.
Las tres demoras que contribuyen a la mortalidad materna. Evid pract ambul. 2005;8:143-145.
Resumidos por Sergio Terrasa y Nanci Giraudo y de: Ramos S, Romero M, Karolinski A, Mercer R, Insua I, del Río Fortuna C editores. Para que cada muerte materna importe. Pag. 81-101. 2004, CEDES. ISBN: 950-9572-25-X.
Los trastornos mentales en América Latina y el Caribe: asunto prioritario para la salud pública
Objetivo. La creciente carga de trastornos mentales que afecta a las poblaciones de América Latina y el Caribe es demasiado grande para hacer caso omiso de ella. Por lo tanto, es una necesidad impostergable conocer la prevalencia de los trastornos mentales y la brecha de tratamiento, que está
dada por la diferencia entre las tasas de prevalencia verdadera y las de las personas que han sido tratadas, que en algunos casos es grande pese a la existencia de tratamientos eficaces. Si se dispone
de mayor informacion, se hace más factible 1) abogar mejor por los intereses de las personas que
necesitan atención, 2) adoptar políticas más eficaces, 3) formular programas de intervención innovadores y 4) adjudicar recursos en conformidad con las necesidades observadas.
Métodos. Los datos se obtuvieron de estudios comunitarios publicados en América Latina y el Caribe entre 1980 y 2004. En esas investigaciones epidemiológicas se usaron instrumentos diagnósticos estructurados y se estimaron tasas de prevalencia. Las tasas brutas de diversos trastornos psiquiátricos en América Latina y el Caribe se estimaron a partir de las tasas media y mediana extraídas de los estudios, desglosadas por sexo. También se extrajeron los datos correspondientes al uso de servicios de salud mental para poder calcular la brecha en el tratamiento según trastornos específicos.
Resultados. Las psicosis no afectivas (entre ellas la esquizofrenia) tuvieron una prevalencia media estimada durante el año precedente de 1,0%; la depresión mayor, de 4,9%; y el abuso o la dependencia del alcohol, de 5,7%. Más de la tercera parte de las personas afectadas por psicosis no afectivas, más de la mitad de las afectadas por trastornos de ansiedad, y cerca de tres cuartas partes de las que abusaban o dependían del alcohol no habían recibido tratamiento psiquiátrico alguno, sea en un servicio especializado o en uno de tipo general.
Conclusiones. La actual brecha en el tratamiento de los trastornos mentales en América Latina y el Caribe sigue siendo abrumadora. Además, las tasas actuales probablemente subestiman el número de personas sin atención. La transición epidemiológica y los cambios en la composición poblacional acentuarán aun más la brecha en la atención en América Latina y el Caribe, a no ser que se formulen nuevas políticas de salud mental o que se actualicen las existentes, procurando incluir en ellas la extensión de los programas y servicios.
dada por la diferencia entre las tasas de prevalencia verdadera y las de las personas que han sido tratadas, que en algunos casos es grande pese a la existencia de tratamientos eficaces. Si se dispone
de mayor informacion, se hace más factible 1) abogar mejor por los intereses de las personas que
necesitan atención, 2) adoptar políticas más eficaces, 3) formular programas de intervención innovadores y 4) adjudicar recursos en conformidad con las necesidades observadas.
Métodos. Los datos se obtuvieron de estudios comunitarios publicados en América Latina y el Caribe entre 1980 y 2004. En esas investigaciones epidemiológicas se usaron instrumentos diagnósticos estructurados y se estimaron tasas de prevalencia. Las tasas brutas de diversos trastornos psiquiátricos en América Latina y el Caribe se estimaron a partir de las tasas media y mediana extraídas de los estudios, desglosadas por sexo. También se extrajeron los datos correspondientes al uso de servicios de salud mental para poder calcular la brecha en el tratamiento según trastornos específicos.
Resultados. Las psicosis no afectivas (entre ellas la esquizofrenia) tuvieron una prevalencia media estimada durante el año precedente de 1,0%; la depresión mayor, de 4,9%; y el abuso o la dependencia del alcohol, de 5,7%. Más de la tercera parte de las personas afectadas por psicosis no afectivas, más de la mitad de las afectadas por trastornos de ansiedad, y cerca de tres cuartas partes de las que abusaban o dependían del alcohol no habían recibido tratamiento psiquiátrico alguno, sea en un servicio especializado o en uno de tipo general.
Conclusiones. La actual brecha en el tratamiento de los trastornos mentales en América Latina y el Caribe sigue siendo abrumadora. Además, las tasas actuales probablemente subestiman el número de personas sin atención. La transición epidemiológica y los cambios en la composición poblacional acentuarán aun más la brecha en la atención en América Latina y el Caribe, a no ser que se formulen nuevas políticas de salud mental o que se actualicen las existentes, procurando incluir en ellas la extensión de los programas y servicios.
Kohn R y col. Los trastornos mentales en América Latina y el Caribe: asunto prioritario para la salud pública.
Rev Panam Salud Publica. 2005;18(4/5):229–40.
Rev Panam Salud Publica. 2005;18(4/5):229–40.
Posteo los videos que nos acercara Mario Acuña para discutir durante el taller.
jueves, 29 de julio de 2010
Efectos del la obesidad y el tabaquismo durante la adolescencia
Noguez E y Haro Ríos P. Efectos del la obesidad y el tabaquismo durante la adolescencia tardía sobre la mortalidad subsecuente. Evid. Act. Pract. Ambul. 12(3). 95. Jul-Sep. 2009. Comentado de: Neovius M y col. Combined effects of overweight and smoking in late adolescence on subsequent mortality: Nationwide cohort study. BMJ 2009 feb 24; 338, b496. PMID:19244221. Texto completo-full text.
domingo, 18 de julio de 2010
El Estado y la Salud en Argentina
La primera intervención estatal en la historia de la organización de nuestros servicios de salud se produjo en la época colonial, con la creación del Protomedicato, en 1780, destinado a regular la enseñanza de la medicina, cirugía y farmacia, sancionar las faltas éticas, perseguir a los curanderos, y fijar aranceles. En 1822 apareció por primera vez la figura del médico contratado por el Estado, al dictarse a instancias de Rivadavia, Ministro de Gobierno de Martín Rodríguez, un Decreto de Arreglo en la Medicina que reglamentaba el ejercicio profesional de médicos y farmacéuticos .
Al año siguiente nació en Buenos Aires la Sociedad de Beneficencia, entidad dirigida por damas de la aristocracia porteña, que tendría a su cargo la acción social en el país por algo más de cien años. Financiada con recursos aportados por el Estado nacional y crecientemente con aportes voluntarios de personas e instituciones privadas, su actividad fue muy intensa, coincidentemente con un período de notable expansión de la economía Argentina: a principios del siglo XX los aportes privados a la Sociedad de Beneficencia igualaban a los del presupuesto nacional con esa finalidad.
Por su parte, las primeras organizaciones sindicales, que más adelante se vincularían estrechamente al Estado, se fundaron en 1857: la Asociación Tipográfica Bonaerense y Sociedad de Zapateros San Crispín; fuertemente orientadas a la defensa de las condiciones de trabajo y a la ayuda mutua.
La prosperidad económica de la Argentina del Siglo XIX atraía gran cantidad de inmigrantes europeos que se organizaron según su nacionalidad, o su oficio, en estas Sociedades de Ayuda Mutua, o Mutualidades , que en el año 1914 llegaron a ser 1.202
Es un hecho que la personas organizadas en mutualidades o sindicatos comenzaron a preocuparse por el cuidado de la salud antes que el Estado, en un modelo de organización que luego se expandiría intensamente a partir de la crisis de los años ´30, y que en el caso argentino vincularía estrechamente la fortaleza del sindicalismo, sus dirigencias, y el desarrollo del sistema de salud argentino por una triple vía: la importancia que adquiriría el sub sector por sí mismo en virtud del monto de los recursos bajo su administración, su vinculación con el financiamiento al sub sector privado, principal contratado por la seguridad social para brindar servicios a sus beneficiarios, y la relación subisidiaria que el subsector público establecería con las Obras Sociales, soportando no pocas de las ineficiencias o debilidades del sistema.
Peronistas, radicales, militares y sindicatos
Hasta 1943 existió, acorde con la concepción sanitaria predominante en la época, un Departamento Nacional de Higiene (creado en 1880), dependiente del Ministerio del Interior.
Con la llegada de Perón al escenario político se produjeron varios cambios muy significativos en materia de Asistencia Social y Salud Pública. El Departamento Nacional de Higiene se convirtió Dirección Nacional de Salud Pública y Asistencia Social, la que en 1949, con Perón Presidente, se transformó en Ministerio.
La impronta de Ramón Carrillo, primer Ministro de Salud, definió el carácter de la Salud Pública argentina por muchos años. Su proyecto implicaba el desarrollo de un seguro nacional único para toda la población y un modelo de acceso y atención de complejidades crecientes. Para ello impulsó decididamente la expansión de la infraestructura hospitalaria: entre 1946 y 1951 se construyeron 35 policlínicos en todo el país. Las camas públicas llegaron a más de 130.000. Prácticamente se triplicó la cantidad de enfermeras, y se duplicaron los médicos. En la literatura se ha señalado que el Acta Fundacional del Sistema Nacional de Salud de Gran Bretaña data de 1949. Para esa entonces el sistema público de salud argentino lo superaba, tanto en recursos como resultados .
Este objetivo de universalidad, accesibilidad igualitaria y solidaridad se vió limitado, sin embargo por la confrontación con un modelo organizacional sindical o mutualista, consolidado en el modelo de las Obras Sociales “caracterizadas por la afiliación y el aporte obligatorios de los trabajadores de una determinada actividad y por la contribución de los respectivos empleadores” .
Tobar, en relación a esta tensión entre el modelo sindicalizado y el de un Sistema Nacional, afirma que la misma significó el distanciamiento con el modelo europeo de Estado de Bienestar “Por este motivo algunos autores proponen no hablar de un Estado de Bienestar sino de un “Estado de compromiso” o aún de un “Welfare State a la criolla.”
También a mediados de los años ´40 la Sociedad de Beneficencia pasó a depender de la Secretaría de Trabajo y Previsión y luego fue disuelta. Sus bienes integraron la Fundación de Ayuda Social, luego conocida como Fundación Eva Perón, que realizó una impactante transformación de la caridad privada en beneficencia estatal.
Decía entonces Eva Perón: “Durante cien años, el pueblo argentino sólo ha recibido las migajas que caían de las mesas abundantes de la oligarquía, que primero lo explotaba y después, para quedar en paz con la conciencia, le tiraba las sobras de sus fiestas. En esto se diferencia mi obra de la que realizaron las decadentes sociedades de las ‘damas de beneficencia.” (Krause, 2002).
Durante la administración de Arturo Illia (1963-1966) su Ministro Arturo Oñativia, entre varias iniciativas sanitarias, impulsó una ley de Reforma del Sistema Hospitalario Nacional y de Hospitales de la Comunidad, y una estratégica la ley de Medicamentos (16.462/3). Promulgada en 1966, reglamentaba un estricto control técnico de las drogas sujetas a la experimentación humana, además del control de precios, según la demanda de las mismas. La historia asume que este fue uno de los hechos determinantes del golpe de Estado ocurrido ese año. La ley fue inmediatamente derogada.
Para comprender mejor el entramado de relaciones políticas que involucra el desarrollo de la seguridad social en argentina, resulta útil recordar que no fue bajo el peronismo que las Obras Sociales se constituyeron en la fuente principal de financiamiento del sistema de salud, que hasta principios de los ´70 reposaba el Rentas Generales del Estado Nacional. “En realidad, la seguridad social obligatoria y organizada por rama de actividad con fuerte concentración en las dirigencias sindicales nacionales nace en 1970 y se desarrolla sobre todo con las sucesivas administraciones militares que gobernaron el país hasta 1983, paradójicamente con el peronismo proscrito”
Efectivamente, no fué hasta 1970, con la ley 18.160 dictada por el Presidente de facto Juan Carlos Onganía, que se hicieron obligatorios el aporte de todos los trabajadores a las obras sociales, afiliados o no a un sindicato, y la entrega de la administración de los aportes y contribuciones a los gremios. Desde entonces, y no antes, se confunden obra social y sindicato.
El contexto histórico del acuerdo político entre el poder sindical y el agónico gobierno de Onganía y que significó el inicio de esta nueva etapa en la historia de la organización de la salud en nuestro país, fue decisivo: recién ocurrido el "Cordobazo" y asesinado unos meses antes Augusto Vandor, líder de la poderosísima UOM, quien fué sucedido por el ascendente Lorenzo Miguel. La llamada Revolución Argentina había anunciado el inicio del "tiempo social", buscando controlar el desborde que, inevitablemente, la haría sucumbir menos de cuatro meses después de firmar el Decreto con el que buscaba afianzar el apoyo sindical.
Una primera y muy significativa consecuencia fue la vertiginosa expansión del sector privado financiado por las Obras Sociales, las que, en la lógica que ya hemos señalado, prefirieron esta alternativa a destinar recursos a la compra de servicios en el sector público.
Desde mediados de los años ’50, pero especialmente en las dos décadas siguientes aparecieron las primeras empresas de medicina pre-pagada, relacionadas con la necesidad de promover la utilización de capacidad ociosa en establecimientos asistenciales privados.
En los años ‘70 la aparición de un tipo especial de Obras Sociales, las del Personal de Dirección (de diversas empresas privadas) desplazó parcialmente a la medicina pre-pagada de las preferencias de la clase media.
En el marco del Plan Nacional para la Reconstrucción y la Liberación Nacional, de diciembre de 1973 el Sistema Nacional Integrado de Salud proponía un profundo cambio en la organización del sector. Se trataba de integrar a nivel nacional todos los servicios, tanto públicos como privados y de la seguridad social. Significaba un cambio respecto de la idea dominante hasta entonces de "Seguro" de salud, por la de "Servicio"; los principios centrales giraban en torno al ordenamiento de la oferta, su regulación, y la integración del conjunto de los recursos prestacionales existentes. El proyecto habría recibido el visto bueno del entonces Presidente Perón, necesitado de debilitar el poder económico de los sindicatos . En todo caso, ello no sucedió: la Ley del SNIS se aprobó en septiembre de 1974 (dos meses después de la muerte del Presidente), y se exceptuó a las Obras Sociales de su integración al sistema.
La crisis de la Seguridad Social en los ’80 nuevamente incrementó la demanda sobre el sub sector; que en los ’90 sufrió el ingreso de capitales internacionales, y un proceso muy importante de fusiones y adquisiciones empresariales.
Con el gobierno de Raúl Alfonsín, su Ministro de Salud Aldo Neri, intentó un nuevo cambio organizacional a través de la instauración de un Seguro Nacional de Salud, reordenador del sistema sanitario. La conducción general del sector recaería en el Estado ampliando su capacidad como prestador directo, dando cobertura a la totalidad de la población del país. Incluía un Fondo de Asistencia en Medicamentos, la modernización de la gestión de la Secretaría de Salud y la integración del Instituto Nacional de Obras Sociales a la misma. En el marco de las conflictivas relaciones entre el gobierno, la oposición y el sindicalismo la Ley finalmente fue sancionada con tantas modificaciones que su intención original quedo totalmente desdibujada.
Carlos Menem al asumir el gobierno encabezó un proceso de reformas a favor del mercado. En este nuevo contexto el peso de la influencia ideológica en el sector en la que dominaba la Organización Panamericana de la Salud, profusa en generación de documentos y reuniones internacionales, escasa en asistencia técnica concreta en terreno, y carente de soporte financiero, se trasladó hacia los organismos financieros multilaterales: básicamente el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, que aportaban los recursos económicos para los programas de transformación sectorial acordados con los gobiernos en el contexto de procesos de reforma del Estado.
Luego de haber ejecutado un proceso de transferencia lisa y llana de los últimos hospitales nacionales a las provincias, desde la Nación se impulsaron los procesos de descentralización al interior de las jurisdicciones. También la gestión autónoma de la red hospitalaria (financiada a través de la figura del Hospital Público de Autogestión), y el proceso de reconversión (y concentración) en el campo de la seguridad social: existían entonces más de 300 Obras Sociales, muchas de las cuales no contaban con más de 5.000 beneficiarios. La idea era llevar el conjunto a unas 80 o 90 entidades, mejor gestionadas, maximizando la eficacia y calidad de los servicios. Ese intento de reforma de la Seguridad Social también fracasó, generando una dilatada causa judicial, finalmente prescripta.
Luego de las intervenciones propias de las etapas históricas caracterizadas por las políticas de policía sanitaria y el higienismo, la salud pública adquirió un lugar bien definido en el marco de las políticas sociales. Se han descripto dos grandes olas de reforma sectorial en Argentina : una primera, relacionada con la extensión de la cobertura y la equidad, durante la cual crecieron los servicios de salud, fundamentalmente en los primeros años desde la creación del Ministerio de Salud, y una segunda, a partir de los años ochenta, más orientada a la contención de costos y gastos, y la reingeniería financiera del sistema.
Lo que la historia nos dice es muchas veces materia de interpretación, sin embargo es fundamental conocer los hechos y las circunstancias que nos llevaron hasta el día de hoy, donde demasiados indicadores nos señalan una ancha brecha entre lo logrado y lo que podríamos haber logrado, más que para establecer pronósticos fatalistas, para imaginar alternativas que nos permitan transformar el futuro.
--------------------------------------------
1. El propio San Martín ordenó la creación de algunas de estas Juntas en Mendoza y San Juan mientras preparaba el Ejercito de los Andes, dentro de un conjunto de medidas orientadas a la protección de la salud pública: lucha contra la rabia, dispensarios antivenéreos, y vacunación antivariólica obligatoria.
2. Por el mismo Decreto también se creó la Academia Nacional de Medicina.
3. En sus pintorescas denominaciones algunas de estas mutualidades evocaban la tierra que los emigrantes habían dejado atrás, otras llevaban el nombre de algún Santo protector, o proclamaban un mensaje esperanzador, tal como: Unione e Benevolenza. Otras reclamaban su carácter Cosmopolita, es decir, referida a un mundo sin fronteras. Probablemente un reflejo del pensamiento anarquista y autogestionario floreciente en la época. Estas organizaciones contaban con gran número de argentinos entre sus integrantes.
Referencias
Krause M (2002); Acción Social Voluntaria. Política Pública Nº8, Fundación Atlas. Agosto de 2002.
Tobar F, Breve Historia de la prestación del servicio de salud en Argentina. Disponible en: http://www.federicotobar.com.ar/pdf/Economiadelasalud/breve-historia-de-la%20prestacion%20de%20los%20servicios%20de%20salud%20en.PDF
Belmartino (2002)
Tobar, op.cit.
Jankilevich A, Hospital y Comunidad, de la Colonia a la Independencia y de la Constitución a la república corporativa. Buenos Aires. 1999. Edición del autor.
Dal Bo, A (2008) Hospitales de reforma. Crónicas para evitar el olvido. Ed. Biblos. Buenos Aires
Califano J, Vionnet E, Pereiro A, Nervi G, La cobertura de la salud en la Argentina. Premio Bemberg 1998. Ed. Dunken, Buenos Aires, 1999.
González García, G (1996): La Reforma del Sistema de Salud de la Argentina. Vº Jornadas Internacionales de Economía de la Salud: La Economía de la Salud en la Reforma del Sector. AES, Ed. Isalud. Buenos Aires.
Infecciones respiratorias agudas en niños: costo para las familias y utilizacion de servicios
Acute respiratory infections in children: cost for families and resource utilization
Javier Vilosio*
Vilosio J. Infecciones respiratorias agudas en niños: costo para las las familias y utilización de servicios. Evid Act Pract Ambul. 11(1). 4-6. Ene-Feb 2008. Texto completo-Full text.
Resumen
Se comenta un artículo publicado recientemente en el que se estiman los costos que implica para las familias la internación de un niño por infección respiratoria aguda baja (IRAB) se comparan los mismos entre un centro de tercer nivel de atención (Hospital Garrahan) y otros de menor complejidad ubicados en la provincia de Buenos Aires, y se exploran los motivos por los que la población, aún debiendo afrontar mayores gastos, consulta fuera de su área programática. Se resalta la escasez de antecedentes respecto de este tipo de investigaciones en Argentina, y su importancia, dada la relevancia sanitaria y social del problema.
El carácter catastrófico de un episodio de internación por IRAB para las familias analizadas, hasta el 80% pobres e indigentes, se manifiesta en el hallazgo de que cada episodio (de aproximadamente 8,5 días de duración) implica un gasto de 20 a 40% de los ingresos totales del grupo familiar, afectando en mayor grado a los indigentes.
Se discuten algunos aspectos que hacen a la orientación espontánea de la demanda por fuera de las redes sanitarias previstas. Se comenta críticamente que el desarrollo de tales redes suele depender más de consideraciones políticas y territoriales, que de concepciones funcionales.
Se enfatiza en la necesidad de promover análisis de este tipo, como basamento para la planificación y el desarrollo del proceso de adecuación de la oferta a las necesidades de la población.
Palabras clave: infección respiratoria aguda-costos-niños-familias
Abstract
This editorial comments on a recently published work about estimated cost for families related to hospitalisation of children with acute lower respiratory infection (ALRI) according to complexity and location of hospital. It also explores family reasons for attending hospitals outside their programmatic area, even at risk of higher cost. It also refers to the shortage of local cost related information and its importance in relation to sanitary and social issues. The catastrophic characteristics of an episode of acute lower respiratory infection related hospitalisation for the families in the study, 80% of which were of low socio-economic background, are exemplified by the fact that 20-40% of total family income were spent during a single episode, this affecting in a higher degree those families with lowest socio-economic situation.
Another aspects discussed here are related to spontaneous demand orientation outside provided local sanitary network. These networks usually rely on political and territorial considerations rather than functionality issues. The author states the need of this type of economic analysis for planning and developing adequacy of health services offer in relation to population needs.
Key words: acute respiratory infection-costs-children-families
*Médico. Máster en Economía y Ciencias Políticas. Departamento de Salud Pública de Instituto Universitario Hospital Italiano. Javier.vilosio@hospitalitaliano.org.ar
Javier Vilosio*
Vilosio J. Infecciones respiratorias agudas en niños: costo para las las familias y utilización de servicios. Evid Act Pract Ambul. 11(1). 4-6. Ene-Feb 2008. Texto completo-Full text.
Resumen
Se comenta un artículo publicado recientemente en el que se estiman los costos que implica para las familias la internación de un niño por infección respiratoria aguda baja (IRAB) se comparan los mismos entre un centro de tercer nivel de atención (Hospital Garrahan) y otros de menor complejidad ubicados en la provincia de Buenos Aires, y se exploran los motivos por los que la población, aún debiendo afrontar mayores gastos, consulta fuera de su área programática. Se resalta la escasez de antecedentes respecto de este tipo de investigaciones en Argentina, y su importancia, dada la relevancia sanitaria y social del problema.
El carácter catastrófico de un episodio de internación por IRAB para las familias analizadas, hasta el 80% pobres e indigentes, se manifiesta en el hallazgo de que cada episodio (de aproximadamente 8,5 días de duración) implica un gasto de 20 a 40% de los ingresos totales del grupo familiar, afectando en mayor grado a los indigentes.
Se discuten algunos aspectos que hacen a la orientación espontánea de la demanda por fuera de las redes sanitarias previstas. Se comenta críticamente que el desarrollo de tales redes suele depender más de consideraciones políticas y territoriales, que de concepciones funcionales.
Se enfatiza en la necesidad de promover análisis de este tipo, como basamento para la planificación y el desarrollo del proceso de adecuación de la oferta a las necesidades de la población.
Palabras clave: infección respiratoria aguda-costos-niños-familias
Abstract
This editorial comments on a recently published work about estimated cost for families related to hospitalisation of children with acute lower respiratory infection (ALRI) according to complexity and location of hospital. It also explores family reasons for attending hospitals outside their programmatic area, even at risk of higher cost. It also refers to the shortage of local cost related information and its importance in relation to sanitary and social issues. The catastrophic characteristics of an episode of acute lower respiratory infection related hospitalisation for the families in the study, 80% of which were of low socio-economic background, are exemplified by the fact that 20-40% of total family income were spent during a single episode, this affecting in a higher degree those families with lowest socio-economic situation.
Another aspects discussed here are related to spontaneous demand orientation outside provided local sanitary network. These networks usually rely on political and territorial considerations rather than functionality issues. The author states the need of this type of economic analysis for planning and developing adequacy of health services offer in relation to population needs.
Key words: acute respiratory infection-costs-children-families
*Médico. Máster en Economía y Ciencias Políticas. Departamento de Salud Pública de Instituto Universitario Hospital Italiano. Javier.vilosio@hospitalitaliano.org.ar
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)